El negocio del oro

Siempre se ha dicho que las épocas de crisis para los más, es tiempo de negocio para algunos. Transitando por calles céntricas de Valencia te encuentras personas que te entregan tarjetas o folletos indicando que compran oro, son empresas ya asentadas o de nueva creación al calor de las circunstancias.

Por lo general pagan cuatro bastardos euros, que el vendedor emplea en tapar algún ‘agujero’ o acabar el mes, mientras ellos acumulan riqueza.

El oro, ante la actual incertidumbre, es el refugio de las divisas,  que están en guerra declarada. El dorado metal en el último lustro ha quintuplicado su valor y en lo que  corre del año en curso, se ha revalorizado por encima del 27%, y al parecer seguirá la tendencia alcista, lo que hace frotarse las manos a los inversores y especuladores.

Las pequeñas joyas del recuerdo o el afecto, pasan de esta forma a manos de terceros, donde posiblemente serán fundidas y se convertirán en fulgentes lingotes de oro.