Mujeres boniato (y 2)

No hay médico previsto para ti, aunque tienes el cuerpo como apaleado y desinflado, las hormonas revolucionadas y una criatura entre los brazos que es tu entera responsabilidad. Con suerte vendrá una matrona a verte a casa, pero en realidad se queda encantada con el bebé y ni te ve, aunque te encuentres directamente detrás de él, es decir sujetándolo. Después acudirás cien veces al pediatra con tu bebé, le pesarán, le medirán
y le sonreirán, y a ti te puede partir un rayo, porque la única parte de tu persona que importa es la teta. El mundo a tu alrededor dice que las mamás no están desbordadas, ni agotadas ni desconcertadas. Solamente felices.Y con un sobrepeso que ya no está justificado, so boniato, o sea, que arrea y ponte a adelgazar.