Cruz o aspa

Ahora que llega la declaración de Hacienda, lanzan también una campaña de publicidad santa. Nada que ver con el vacío que crearon en el mismo centro de la historia, con esta oscuridad producida por la descomposición de una doctrina cristiana globalizadota que ha abandonado los principios de toda justicia social. «Paga, no paga, paga, paga, paga de una vez, lerdo». Después de cada duda te quedabas sin nada entre las manos. Exáudi Dómine Jesu Christe preces servorum touórum, et miserére nobis. Después de cada profético enigma seguías sin saber qué hacer. Religión, Teología, Mercadotecnia, Mitología. El pueblo de los conceptos se había levantado en armas. Tanto si te daba por pintar cruces o señalar tu casilla con un aspa, veías cómo, de cada signo, se alzaban los gritos de los insurrectos, las protestas. Y no te queda otra sino apretar los dientes, mantenerte firme. ¡Y pensar que en una época crías en la santidad de tu limosna, en que la obediencia ciega era un signo de fe! Con el rostro vuelto a la Roma ordenaste «Hágase la luz», pero la luz no se hizo.