‘Pueblo de Dios’

Amadísima darling, henos aquí reunidos, en las páginas de este periódico, para conmemorar el advenimiento –cada lunes, domingo y acaso alguna fiesta de guardar– de uno de los programas más antiguos de la televisión española.

Pueblo de Dios lleva por nombre y vive entre nosotros desde tres días antes que un partido de izquierdas ganara por primera vez las elecciones; es decir, desde el 25 de octubre de 1982.

El lema de estos más de mil programas ha sido siempre el siguiente: Dejad que los espectadores se acerquen a mí, pues sus contenidos están exentos de toda clase de proselitismo o catequesis y reflejan, en cambio, las situaciones muchas veces desesperadas en las que se debaten nuestros congéneres menos afortunados.

Y así pues, en estas entrañables fiestas cada vez más paganas, sirvan estas letras para que quede constancia de su existencia y su buen hacer. Que el Sumo Programador los tenga en la gloria. Amén.