‘Cracks’ de andar por casa

Se trataba de averiguar qué coño hacía de especial para costar la friolera de 60 millones de euros. Ante Croacia marcó un excelente tanto. No rascó bola frente a los australianos. Estuvo ausente en el encuentro contra Japón.

Hizo dos cosillas ante los africanos de Ghana y no me acuerdo de si estuvo en el campo cuando Zidane y compañía enviaron a los petulantes brasileños a bailar la samba a otra parte. O sea, que en la gran feria del fútbol mundial, un hombre que vale 60 millones de euros no aparece.

Bueno, realmente tampoco dieron señales de vida muchos de los que hoy se pasean por estos campos de Dios, presumiendo de cracks, porque enfrente tienen equipos hechos con dos duros.