‘El señor de la guerra’

Si quieres enterarte de un par de cosas sobre el mundo en el que vives, ésta es tu película. Y es que mientras tú y yo vamos camino del curro, hay tipos pasando a los matones del mundo las armas que necesitan para cargarse, mutilar y acojonar a los suyos y a los del pueblo de al lado.

Este tráfico de muerte, que uno en su ingenuidad imaginaba como cosa de empresas sin cara ni conciencia, parece que también está a cargo de tipos con (mucho) rostro, como el interpretado por Nicolas Cage, que se hicieron con los gigantescos arsenales del comunismo por casi nada y ahora los revenden a dictadores por todo el oro (o los diamantes) del mundo. Este carácter de denuncia viene a ser lo mejor y lo peor de esta película fallida, aunque necesaria.

Grandes actores, ritmo visual y unas cuantas verdades...  y la impotencia de estos actores y esas verdades como puños para emocionarnos o noquearnos en pantalla. En la guerra del cine funcionan otras armas.