Incitador al odio

Su beneplácito a dictaduras y regímenes donde se consentía la discriminación de hombres gays, el parricidio y el infanticidio en nombre del honor familiar, al tiempo que se consolaba a mujeres maltratadas con un hija-mía-Dios-te-lo-envía-como-prueba. Hemos resistido sus métodos mafiosos para amenazar con un boicot mundial a laboratorios que fabricaban la píldora abortiva, el lanzamiento de sus sicarios contra las organizaciones que promueven la educación sexual y la atención de la salud reproductiva dejándolas sin fondos..., su consentir y defender a quienes alineados en sus filas abusan de menores. Es decir, resistimos  a su multinacional. ¡Y, ésa, sí es una plaga!