Retrato de una mujer en llamas

Retrato de una mujer en llamas

Sinopsis

Francia, 1770. Héloïse es una mujer que acaba de salir del convento y se enfrenta a un matrimonio concertado. Decidida a rebelarse contra el destino que le ha sido impuesto, se niega a posar para su retrato nupcial. Por esto, Marianne, una joven artista, es contratada para hacerse pasar por su dama de compañía, observarla durante el día y pintarla por la noche. Sin embargo, a medida que las dos compartan los últimos momentos de libertad de Héloïse, su relación se volverá cada vez más intensa.

Para su cuarto largometraje, la directora Céline Sciamma (Girlhood) da un salto temporal hasta la segunda mitad del siglo XVIII. Sin embargo, lo hace para contar una historia que podría estar perfectamente ambientada en nuestros días, pues en la Francia de 1770 ya existía un considerable movimiento de artistas femeninas que reclamaban una mayor igualdad y visibilidad. Algunas de ellas consiguieron triunfar y pasar a la Historia, pero muchas otras cayeron en el olvido. Como homenaje a ellas, Sciamma compone un íntimo y conmovedor drama romántico entre dos mujeres cuyas vidas están dirigidas, pero que, cuando la vigilancia y el protocolo bajan la guardia, sacan a relucir un rico mundo interior donde hay lugar para la curiosidad, la inteligencia o el amor. Retrato de una mujer en llamas también se alza como tratado sobre este sentimiento, que aborda tanto desde una perspectiva de presente, del enamoramiento en sí, como de pasado, donde se convierte en un recuerdo. Adéle Haenel (120 pulsaciones por minuto) y Noémie Merlant (Un seductor a la francesa) protagonizan un contenido, e intenso, intercambio de miradas y silencios rebosante de sensualidad. Completan el reparto de este film, premiado en el Festival de Cannes, Valeria Golino (Acuarela) y Luàna Bajrami (La última lección), entre otras.