¡Buenos días ilusión!

Nos levantamos como podemos. Luchamos por hacerlo, y cuando lo conseguimos nos encontramos con nosotros en el espejo. A partir de ahí nacen sin saberlo en nosotros esos «Buenos días ilusión». Emprendemos el nuevo día, con esa nueva ilusión que nos empuja casi sin saber a recoger todos los frutos que el día sea capaz de ofrecernos. Quizás hoy me vaya mejor, tal vez a mi amigo se le haya pasado el enfado, quizás esa persona todavía se acuerde de mí, quizás ellos se encuentren mejor, quizás hoy encuentre trabajo, quizás hoy sea capaz de no enfadarme, quizás sea capaz de regalar todo eso que es importante para mí, quizás… Quizás una nueva ilusión ilumine hoy mi vida y la pueda compartir con algún ser querido.