Pues no parecía una choriza

Viernes: 12 del mediodía; acudo a una consulta médica en el barrio de Salamanca; no es que haga muy buen día, pero lo que no me esperaba es que iba a tener una especie de pesadilla, en la que iba a ser tratada como el peor de los delincuentes por parte de una trabajadora del metro de Madrid, ése que se anuncia con una publicidad preciosa, en la que incluso todos ayudan a una mujer que va a dar a luz ,a llegar al hospital a tiempo. Subo en Alcorcón Central con mi billete de Metrosur, me bajo en Puerta del Sur, accedo a la línea 10 con ese billete, y llevo mi bono de metrobús.

Su compañera y el guardia callan y casi se avergüenzan del trato que me da Llego a la estación de Serrano, donde suben dos trabajadoras, acompañadas de un guardia de seguridad, pidiendo los billetes: enseño los míos y una de ellas me hace bajar del vagón, con la mirada de todas las personas pendientes de mí, con una expresión en sus caras de ¨pues no parecía una choriza¨. De muy malas maneras me dice que me he colado, y a mis argumentos de que tengo el bono y de que no sabía si había que tickarlo a la salida me dice que son 20 euros de multa con unos modales de policía de película de terror. Su compañera y el guardia callan y casi se avergüenzan del trato que me da. Como tengo prisa por la consulta, y casi se me caen las lágrimas de rabia, pago lo 20 euros y me voy. Gracias metro de Madrid, Esperanza Aguirre o quien corresponda, pues si no llego a llevar los billetes a lo peor me hubiera llevado una paliza, como vemos que tratan algunas veces a las personas.