‘Windsurf’ en una moto

¡Qué mal lo pasé ayer! Mi único medio de transporte es mi superscooter, aunque después de mi experiencia de ayer, no sé si llamarla moto. Parecía que iba en una tabla de windsurf. Yo peso kilo y medio, y con el vendaval que hacía, no sé cómo no me estampé. El viento y mi nuevo vehículo controlaban todos mis movimientos, me faltaba la capa de Superwoman. Sin querer, he inventado un nuevo deporte. Un consejo práctico para los nuevos deportistas: imprescindible quitar todos los objetos u obstáculos del circuito.