Los terribles niños del colegio El Vedat

Soy usuaria de la Línea 3 del Metro, dirección Torrent. Por desgracia, tengo que sufrir todos los días a los niños del colegio El Vedat que, a su salida, a las 5 de la tarde son terroríficos.

Los que viajamos a esa hora tenemos que enfrentarnos a toda clase de abusos: juegos de pelota en los vagones, amontonamiento de carteras en las zonas de paso, se columpian en las barras del techo... Eso, sin contar con que más de una vez nos tiran escupitajos desde lo alto de las escaleras. Y si alguna vez hemos intentado llamarles la atención, nos contestan con toda clase de insultos y desplantes.

No sé quién debería llamarles la atención, si el colegio o los padres, pero alguien tendría que hacerse responsable de esto. Porque no hay derecho a que tengamos que aguantarlo.