Experimentación en animales

Cada día, millones de animales de toda clase son encerrados en frías jaulas, privados de un entorno natural y enriquecedor e incapacitados para interactuar con sus semejantes. Son forzados a ingerir sustancias venenosas, gaseados, electrocutados, sometidos a crueles pruebas psicológicas, sus pieles y ojos irritados por productos como laca o detergente y finalmente sacrificados.

Todo ello en infinitos experimentos llevados a cabo en nombre del progreso científico, cuya efectividad es más que dudosa.

Nada que redunde en el sufrimiento puede abanderar el progreso.
La experimentación animal se oculta tras miles de productos.

Animo a todos a informarse sobre este tema, boicotear a las empresas que experimenten en animales y entre todos promover las muchas alternativas existentes a la experimentación animal.