Doble canon de la SGAE

Por un lado se nos hace pagar un canon por unas copias que supuestamente vamos a hacer, y por otro la SGAE persigue a quienes hacen copias de seguridad de sus propios discos originales.

Si ya pagamos por las copias que no hemos realizado al comprar un ordenador, CD, etc., ¿no tendremos derecho a hacerlas sin ser perseguidos como delincuentes?

La SGAE ha perdido esta guerra, la moral. Posiblemente sea la asociación más impopular del momento. Otra cosa es que la ley no proteja el interés general, dos palabras que han servido de escudo últimamente para poner en práctica leyes de dudosa popularidad.

Pagamos 0,17 euros por CD; 12 euros por disco duro; 1,10 por teléfono móvil, 90 por un iPod de 30 GB... En definitiva, cada familia incrementa de media 250 euros anuales el gasto en estos productos. Euros que no van a tener para comprar discos originales, con lo que la piratería aumentará, además, con la certeza moral de que, al haber pagado, tenemos el derecho a hacerlo.

Y, para colmo, avasallan a los ciudadanos con espías, quebrantando derechos individuales elementales para favorecer a unos cuantos artistas que todos sabemos por quién hicieron campaña.

Pensábamos que la cultura era de todos, pues no, es de cuatro iluminados y, aunque no nos interese, la pagamos.