Sindicatos y el conflicto sanitario

Por una vez, y espero que sirva de precedente, los sindicatos mayoritarios se han unido para exigir que las mejoras tanto laborales como económicas se repartan entre todos los funcionarios.

Y no sólo entre los sanitarios, colectivo que, sea dicho sin ánimo de ofender, han sido «los niños mimados» del gobierno de Aragón, desde su integración en esta Administración, y que presuntamente poseen el don de la ubicuidad, porque ya me explicarán ustedes lo de la «exclusividad».

Espero que los sindicatos anteriormente referidos sean consecuentes con el principio de igualdad que proclaman en dichas exigencias y en el apartado económico la subida sea lineal, es decir, una cantidad igual para cada funcionario que resulte de dividir el montante por el número de funcionarios, y no un porcentaje sobre las retribuciones previas, lo que originaría un desequilibrio aún mayor entre las de por sí ya exorbitantes diferencias económicas entre los grupos de titulación existentes.