Demasiado manto

No es mi intención herir sensibilidades, pero sí despertar conciencias.

No entiendo qué falta le puede hacer un manto o cualquiera otra ornamenta nueva a las imágenes de las hermandades de nuestra ciudad. Qué necesidad tienen la Virgen o Jesucristo de lucir una nueva joya habiendo, como hay, tantas necesidades y miserias a nuestro alrededor.

Cuando nuestro mundo vive todo tipo de desgracias, miles de personas mueren de hambre, sida y tantas enfermedades, la gente no tiene un techo para cobijarse, ni agua para beber o carece del más elemental acceso a la educación, las guerras causan estragos y millones de personas sufren, no se puede, creo que no es ético, hablar de que un manto nuevo para la Virgen de las Angustias ha costado la friolera de 400.000 1. Lo grave es gastarse esa ingente cantidad para vestir a una imagen a la que no le hace falta nada.

Las hermandades y cofradías tendrían que replantearse gastar menos, aunque en este caso al parecer ha sido una donación de ricos atuendos y joyas para sus titulares. Por otra parte, la Iglesia, que siempre aplica el rigor cuando y donde le interesa, debería estar más atenta a estos desmanes y obrar en consecuencia.