Carreras de caracoles

Los límites de velocidad en los túneles de la M-30 me parecen excesivos, pero no por exceso, sino por defecto. Dicho de otra manera, otra forma de sacarnos los cuartos a base de multas.

Limitar la velocidad a sólo 70 km/h en unos túneles de los que han presumido nuestro alcalde y compañía es cuanto menos incomprensible. De acuerdo que son túneles con el peligro que ello conlleva en caso de accidente, pero deberían igualar la velocidad a la del resto de la M-30 que transcurre en superficie a 90 km/h. Ir tan despacio por el miedo a los radares conlleva el peligro de tener que desviar la mirada constantemente al velocímetro de nuestros coches para evitar ir demasiado lentos o demasiado rápidos. En fin, he visto carreras de caracoles más emocionantes.