Un gran árbitro

El sábado, en Villaverde, vi pitar unos partidos de categoría benjamín a un árbitro muy grande, no de estatura, pues apenas sobresalía su cabeza de la de los jugadores, pero sí de ilusión, al ser los primeros partidos que pitaba como federado. Con 14 años, lo hizo bastante bien.

Pido a la gente que se comporte civilizadamente cuando cometa algún fallo, pues si no se le dice nada a un niño que falla un gol, ¿por qué sí a los árbitros? Ese niño, árbitro, es mi hijo. Ánimo, Fran.