Perros y taxis

Es una pena el trato que nuestra «civilizada» sociedad da a nuestros perritos. Tengo una perra a la que he tenido que operar, y mi veterinario está muy lejos de mi casa. Para poder desplazarla ha sido prácticamente imposible hacerlo en taxi.
Pensemos en todo el bien que hacen nuestras mascotas por nosotros, y en que si continuamos poniendo trabas a la hora de poder usar con ellas los servicios públicos, no es de extrañar que muchos las abandonen cuando llegan las vacaciones.

Gracias infinitas a los taxistas que sí han querido cogerme con mi perra para llevarme a la clínica veterinaria.