Rebelión en la granja

Con estupor leo en 20minutos.es la noticia de que un cerdo mató a mordiscos a su propietario, un día después de que éste impidiera al animal aparearse con una cerda, en una granja de la República Dominicana. Romito Rivas, el dueño, tenía como preferido de entre sus cerdos al que lo mató: un semental al que pilló trabajando en otra finca ajena a su propiedad. ¿Era horario laboral para el cerdo? Nada dice la crónica. Sí sabemos que, al día siguiente, atacó a su dueño por no haberle dejado terminar su faena. El pobre cerdo no entendió la dura ley de los humanos: todo tu empeño para tu empresa. Y se rebeló. No sabemos si terminarán por ejecutar al cerdo, aunque no otro hubiera sido en cualquier caso su destino. En fin, que todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros.