Trato injusto

En días pasados sufrí dos intervenciones complicadas en una clínica privada de Madrid. El equipo médico, muy bueno, pero el hospitalario... casi diría que del tercer mundo. Entre otras muchas cosas pedimos los servicios de una enfermera, y para nuestra sorpresa nos dijo que estaba muy cansada y que su turno había terminado hacía unos momentos. Respuesta grosera e indigna de su profesión y código ético.
Salvo excepciones, las llamadas se ignoraban o atendían a lo largo de una o dos horas y de mal talante. Así que las acompañantes se ocupaban de mí como mejor podían. Las quejas eran constantes. ¿Qué pasa?, ¿son enfermeras inexpertas?, ¿se les paga poco? Sé que las buenas se van a Inglaterra, Portugal... Cuidado, el boca a boca funciona muy bien y los sacrificios para dar categoría a una clínica no son fáciles, pero para desplomarse sólo hacen falta segundos.