Calma, señor Gaspar

Hace once años que ocupa usted un sillón de concejal, sólo tres de ellos, por fortuna para los zaragozanos, formando parte del equipo de Gobierno municipal.
Ni se inmuta aunque se le caiga un pabellón del Seminario y prosigue tan contento con sus vacaciones. A usted le pareció una minucia este accidente, porque le pilló muy lejos. Ninguna preocupación.

El PAR está siempre a pie de obra. Si es o no así, el tiempo y también las urnas lo dirán. Mientras tanto, mantenga la calma, señor Gaspar, y no descargue su mal humor sobre el PAR.