Respeto

Cuando voy hacia el Metro a trabajar, me cruzo estos días con un cartel que anuncia el Encuentro Mundial de las Familias y la próxima visita del Papa a Valencia. Un día lo vi con una pintada de rotulador contra esta visita.
A los pocos días, alguien la había borrado y el cartel lucía como antes. Hace un par de días volví a ver otra pintada en el mismo cartel en contra del Papa, además de un chicle pegado junto a su cara; esta vez fui yo, con un poco de aguarrás, quien la borró y retiré el chicle.

Me he enterado de que algunas personas han escrito de noche «muerte al Papa» en la bandera del Vaticano que un grupo de jóvenes, con el permiso de las autoridades locales, han pintado en el cauce nuevo del río.

Espero que nadie se atreva a hablar de libertad de expresión aplicada a esto. Los que sí esperamos al Papa –la inmensa mayoría de los valencianos– respetamos la opinión de los que no quieren que venga, pero no nos dedicamos a destruir las obras de los demás.