Un poco de paz para todos

Estoy apenada por el asesinato de las dos menores belgas. No sé hasta cuándo vamos a dejar de ver tanta violencia en la que siempre, además, utilizan a las menores indefensas.

Hay demasiada mente retorcida en el mundo. Comprendo que las madres tenemos que estar siempre pendientes y atentas de lo que hacen nuestras hijas, pero, a veces, un segundo en la vida hace que ocurran todas estas desgracias.

Sólo las leyes son las que ponen a cada persona en su sitio y espero que se modifiquen para proteger más frente a la violencia, tanto en mujeres como en hombres.

Pienso que aquí, en España, debería haber pena de muerte sólo para estos casos tan fuertes. Muchas gracias por leer mi carta y espero que, si existe Dios, nos dé un poco más de paz.