Ser un buen dueño de perro en Barcelona

Soy sueca y vivo en Barcelona. El traslado significó que  debía traerme a mi perro. Pensaba que aquí a la gente le gustaban los perros y que no iba a tener problemas, pero en cuanto llegué mis vecinos me dijeron que no llevara el perro en el ascensor. Me resultó extraño; no lo podía entender, hasta que vi que el problema no son los perros, sino sus dueños.

Muchas calles de Barcelona que están llenas de caca de perro. ¿Cómo puede ser que los dueños de estos canes no las recojan? Además, muchos dejan sueltos a sus perros sin prestarles atención. Entiendo que la gente esté en contra de los perros y de sus dueños.

Si se tiene perro, hay que ser responsable y actuar como buen ciudadano, sin dejar la calle asquerosa y sin provocar miedo a la gente.