El buen taxista

Con esta historia quiero decir que todo parecido con la realidad no es pura coincidencia, es pura bondad. Y lo primero es expresar mi agradecimiento a ese hombre, de oficio taxista. Por si tengo la suerte de que lo lea le diré que me llevó desde mi casa (cerca de Fanjul) a la Clínica de la Zarzuela (urgencias) hacia las 00.30 del 21 de septiembre. Antes que nada, se interesó por mí, que qué me pasaba. Y después me describió la ruta que iba a hacer para desplazarnos hasta el hospital. Con lo cual me dijo que llegaríamos muy rápido, pero el recorrido sería más largo y el taxímetro marcaría más. Y no me dio a elegir, no. Sólo me comentó: al llegar a 12 euros paro el taxímetro y sólo te cobro eso. El coste del recorrido era más del doble. Y luego no me quería coger ni la propina, porque él había establecido lo que me cobraría. Pero eso no fue todo, durante el recorrido todo fueron atenciones y preocuparse por mi estado. ¿Es o no un buen taxista? Mejor dicho: es una buena persona. Gracias otra vez a ti y a los taxistas de Madrid. Esto sí que es un buen ejemplo de ellos. Y sirva esto como homenaje a ti, anónimo buen taxista.