Hartos de hallar jeringuillas usadas y bolsos robados en su portal cada mañana, cansados de tener que limpiar defecaciones en su edificio y de sufrir incluso amenazas violentas, unos vecinos colocaron cámaras disuasorias en el Born, tal como adelantó 20 minutos. Ahora, el Ajuntament les exige que las retiren porque se trata de un «ornamento no permitido». De no hacerlo, se enfrentan a multas de hasta 6.000 euros.
No nos dejan poner estos dispositivos pero no nos dan ninguna solución
Se les advierte también que se enfrentan a multas de hasta 6.000 euros, ya que se trata de un ornamento prohibido.
«No tenemos intención alguna de retirar las cámaras, desde que las pusimos los problemas se han reducido a cero», expone Serra. Añade que, en los tres meses que hace que se han instalado las carcasas ficticias, «el consumo de cocaína, las jeringuillas esparcidas y los ladrones comprobando el botín de bolsos robados se han acabado».
Los vecinos pueden presentar ahora recursos y lo harán. «No nos dejan poner estos dispositivos pero no nos dan ninguna solución», se lamenta Serra, que anteriormente ya se reunió con los Mossos d'Esquadra y la Guàrdia Urbana, sin obtener mayores resultados. Comerciantes y vecinos de la calle Plegamans aprueban la instalación de las cámaras y se muestran indignados por la amenaza de una multa de hasta 6.000 euros.

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