Parece que en Australia la nueva moda es poner límites a la vestimenta de las jugadoras de tenis.
Si la pasada semana, en la Copa Hopman de Perth, la tenista francesa Alize Cornet escandalizó a las autoridades y a varias asociaciones de familia, por una falda demasiado corta y un top demasiado transparente, ahora serán los jueces australianos del Open de Australia los que se encargarán de controlar las cuestiones técnicas del mundo del tenis en cada partido, así como de vigilar el atuendo de las jugadoras en el torneo.
Las multas, según publicaba ayer el Sunday Herald Sun, ascenderán a 1.000 euros en el caso de que la vestimenta sea demasiado atrevida.
De hecho, toda la ropa de las tenistas será revisada el próximo 19 de enero, antes de que arranque el torneo.


El paro baja en mayo en 30.113 personas
"La Policía ignoró que era fotógrafo, y estuve casi 40 horas en prisión"
Cancelan el programa de Ramón García
Woods iguala a Nicklaus en títulos
Alemania podría apoyar los eurobonos y la unión bancaria
La Sirenita de Copenhague tiene un pretendiente
Isabel Pantoja, la mansa se ha vuelto leona




¡Sé el primero en hacerlo!