Ni una caca de perro más en las calles madrileñas. Es el objetivo del Ayuntamiento de Madrid, que ha decidido zanjar el problema incrementando las multas, que ahora oscilarán entre los 750 y los 1.500 euros.
La cuantía de la sanción variará en función de dónde defeque el perro: se pagará más, por ejemplo, si no se recogen los excrementos de una "zona emblemática" o de un parque donde juegan niños, que si se deja en una calle de cualquier barrio alejado del centro.
La nueva ordenanza de limpieza y gestión de residuos entrará en vigor a finales de este año o a principios de 2009. La actual, vigente desde 1985, establecía sanciones entre 60 y 90 euros. Medio Ambiente justificó ayer este aumento en que la limpieza de residuos caninos "es una de las grandes demandas de los madrileños".
Por distritos, en Centro (24.160 kg) es donde más cacas hay, seguido de Carabanchel (19.372 kg) y Latina (17.786 kg). En cambio, en Moratalaz (2.357 kg), Vicálvaro (1.857 kg) y Barajas (2.445 kg), es donde menos excrementos se dejan en las aceras.
El Ayuntamiento aseguró que no pondrá más Policía, pero que los municipales "estarán más atentos" para ver si pillan a alguien in fraganti, aunque es una tarea "difícil". De hecho, en 2006 (último dato) pusieron una multa.
Nueva campaña
Con el objetivo de concienciar a los dueños de los 255.000 perros de la capital sobre la importancia de recoger sus excrementos, el Ayuntamiento presentó ayer la campaña Si pudiera, lo haría yo mismo. Hasta mayo, 18 informadores recorrerán clínicas, parques y calles de la capital, para explicar, entre otros aspectos, que las cacas son la causa del contagio de muchas enfermedades.
Y en el resto de municipios...
El resto de municipios madrileños usan la imaginación para mantener sus calles libres de excrementos. En Leganés sancionan al dueño que no recoge las cacas con 60 euros, pero le ofrecen un curso de civismo para evitar la multa. Si reincide, la multa se eleva a 750 euros. En Getafe reparten bolsas por los domicilios y colocan dispensadores en las papeleras. La sanción para quien no usa las bolsas es de 750 euros. En Fuenlabrada hay una patrulla policial dedicada a controlar que los propietarios recojan los excrementos de sus mascotas, con multas de hasta 1.200 euros. Fuera de Madrid, el municipio con sanciones más elevadas es Móstoles, donde llegan hasta 1.500 euros. En Alcorcón imponen hasta 600 euros. Alcalá de Henares no ofreció datos.




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