Abrir
Cerrar
Buscar
cargando ACCESIBILIDAD

Alfredo García Francés: "La crueldad del asesino es igual en todas partes"

Alfredo García Francés
El escritor Alfredo García Francés. FOTO: AUREA EDITORES. (AUREA EDITORES)
Ampliar
  • "Estaba en el aire que Ingrid Betancourt era una pieza clave".
  • "El libro se ha hecho con trocitos del alma de colombianos".
  • "Nadie ha novelado antes este tema con esta crudeza, este dolor".
Siente a Colombia muy dentro, aunque sea por "adopción". Alfredo García Francés es el autor de Balas de carmín (Aurea Editores), un libro que habla "claro" sobre las FARC y la libertad sexual. La casualidad quiso que hace unos días se liberase a Ingrid Betancourt.

¿Su libro se lee más ahora? ¿La gente se fija más en él?

Mi libro se presentó primero en Bogotá en febrero, y en aquellos momentos ya barajábamos que Ingrid era uno de los personajes que los guerrilleros llaman canjeables por sus peticiones políticas, junto con los tres norteamericanos que han liberado y otros policías y militares. Estaba en el aire que Ingrid era una pieza clave, pero lo que pensábamos era que no la iban a soltar nunca.

¿Por qué?

Pensábamos que antes de soltarla la mataban, por eso la operación Jaque del gobierno de Uribe ha sido tan brillante. Pero eso no quiere decir que no queden presos secuestrados en Colombia, pero no tienen el valor político de estas personas. Son presos económicos, alimenticios. Mi novela ha tenido la suerte de estar "escrita para hoy", como dijo el editor colombiano. Lany, la protagonista e Ingrid Betancourt se cruzan en la selva.

Balas de carmín habla de terrorismo, pero también de sexo, ¿son temas compatibles?

La gente tiende a amar, a huir, a las pulsiones básicas del ser humano

Creo que son caminos diferentes. Una es la realidad de los modernos tratantes de esclavos, los secuestradores de carne viva, que son los narco-guerrilleros. Y luego las emociones del alma humana son imparables, estés secuestrado o no. La gente tiende a amar, a huir, a las pulsiones básicas. Clara Rojas tuvo un hijo mientras estaba secuestrada, el ex canciller Araújo se fugó, etc. La relación de amor entre mi protagonista y una de sus secuestradoras es algo que se ha dado muy a menudo, otra cosa es que no se hable de ello.

¿Hay síndrome de Estocolmo?

En algunos casos, puede ser, pero no debemos condenar a nadie por tenerlo. Démonos cuenta de lo que significa estar diez años secuestrado por unos personajes crueles y estar viendo cómo asesinan a tu alrededor. Subsistir en esas condiciones es ya de por sí un hecho insólito. Algún día esta gente del secretariado de las FARC será juzgada en el Tribunal de La Haya, como Karadzic. Lo que están haciendo es un auténtico genocidio en el siglo XXI, mantener a 3.000 personas entre alambres de espinos y encadenadas a los árboles. En Europa no nos damos cuenta de lo que eso significa.

Lo vemos muy lejos…

Si, lo vemos muy lejos. Acuérdate de lo que significo para nosotros la liberación de Ortega Lara. Lo vimos como un fantasma que salía de Auschwitz.

¿Cómo se documentó para escribir Balas de carmín?

El libro se ha hecho en base a muchas lecturas de narrativa, ensayo, informes policiales, etc. Pero básicamente se ha hecho con trocitos del alma de colombianos y colombianas. Personas que he ido contactando gracias al Messenger, en esa especie de plaza del pueblo mágica que es internet. He tenido esa osadía por la distancia y he contactado con gente que me ha abierto su corazón machacado. Me han ayudado mucho y les envío un mensaje de agradecimiento.

¿Se han abierto más por aquello de la lejanía?

Al principio les costó mucho hablar, porque los colombianos son muy educados y cordiales, y esos temas son muy duros. Algunos me decían: lo que yo le he contado a usted no lo he hablado ni con mis hermanos. Internet me permitía estar cerca, me veían la cara, pero seguía siendo un desconocido.

¿Estas historias en primera persona acercan el problema a la gente?


Han quedado muchas personas, nadie sabe cuántas son, y por ellas sólo claman sus familias

Espero que sí, yo me siento muy comprometido con los secuestrados que quedan en el monte. Porque los que quedan no tienen quien valga por ellos. Por Ingrid clamaba Francia, por los americanos, los Estados Unidos, por los militares incluso sus propios compañeros. Pero ahora han quedado muchas personas, nadie sabe cuántas son, y por ellas sólo claman sus familias, muchas de ellas de muy bajos recursos. Corremos el riesgo de olvidarlos ahora que los grandes nombres se han ido.

La protagonista de su novela dice que la "ventaja" de ser secuestrado o asesinado en Colombia es que luego se hace una película basada en hechos reales…

Me dijeron que había escrito la novela que nadie ha escrito en Colombia. Nadie ha novelado el tema con esa crudeza, con ese dolor y con ese enfrentamiento ideológico directo contra las FARC. Nadie lo había escrito así de claro. Y por lo mismo que aquí no hemos escrito una novela tan directa contra ETA. Porque el asesino da miedo, ese es su objetivo, aterrar. Yo ha había vivido los años de plomo del terrorismo de ETA en los 80, he visto tantos muertos que descubrí que la crueldad y el sadismo del asesino son los mismos en todas partes. Y también es verdad que es igual el dolor de las víctimas. Pero la novela es de amor, de pasión.

¿Ha sido liberador pasar de la novela histórica a la actualidad?

Sí. La novela histórica fue para mí fuente de enorme goce, porque me permitió investigar, meterme en el Archivo de Indias, hablar con extranjeros, profesores de universidad de Guatemala, Panamá. Fue muy interesante y satisfactorio, pero necesitaba incorporarme al siglo XXI. Estaba dudando de dónde ambientar Balas de carmín, porque quería hablar de una mujer libre, que deja de serlo porque otros se lo imponen. Libre intelectualmente y sexualmente. Pensé en Palestina, pero allí las mujeres no son libres; en Afganistán, menos; en Chechenia, tampoco. Quedaban México y Colombia, y por proximidad afectiva, porque yo soy colombiano de adopción, elegí la segunda. Allí me podía mover con más soltura.

¿Tiene algún proyecto en mente?

Estoy trabajando en una novela que otra vez será una especie de salto en el tiempo. Es una novela que empieza en Auschwitz.

Le gustan los temas fáciles…

(Risas). Pero sí me caracterizo por el tratamiento del sexo, porque encuentro que a mis lectores les gusta. Ayer recibí un correo precioso de una chica joven de Popayán, al sur de Colombia, que me emocionó. Me dijo que hasta ahora, ella que es una persona joven, culta, estudiante de universidad, había sido "homofóbica" (homófoba), pero después de leer Balas de carmín se había dado cuenta de la importancia de respetar la opción sexual de cada cual.

BIO. Alfredo García nació en Bilbao en 1949. Ha trabajado en el diario El País y es Premio Nacional de Periodismo.
7 Comentarios
Suscribirse por RSS

Escribir un nuevo comentario

1 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser antonio larrosa
1
Avatar genérico
Dice ser antonio larrosa, 24.07.2008 - 10.58h

Creo que Habrá que leer Balas de carmín aunque creo que debe ser una novela ensayo, ya que está escrita por un periodista. Que tengas mucho exito.
Clica sobre mi nombre.

Ya no puede recibir valoraciones 0
2 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser Ethimos
2
Avatar genérico
Dice ser Ethimos, 24.07.2008 - 11.00h

Lo que no entiendo es porqué ponen entre comillas "homofóbica", palabra castellana, y ponen entre paréntesis "homófoba", neologismo de uso reciente que no está admitido por el diccionario de la R.A.E.
Esto es el mundo al revés.

Ya no puede recibir valoraciones 0
3 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser Paremos a los paletos de Tordesillas
3
Avatar genérico
Dice ser Paremos a los paletos de Tordesillas, 24.07.2008 - 11.07h

En la segunda semana de septiembre en Tordesillas rinden honores a la Virgen de la Peña, y para celebrarlo matan un toro a lanzazos y le arrancan los testículos. La Virgen debe sentirse muy honrada con esta ofrenda, porque se la repiten cada año desde hace varios siglos. El espectáculo está "regulado" por el Ayuntamiento de Tordesillas, es decir, está prohibido matarlo antes de tiempo y usar vehículos con motor.

Se obliga a este animal a correr para cruzar el puente, mientras le clavan lanzas, y cuando llega a la vega del otro lado del río, ya se le pueden dar lanzazos mortales; antes, sólo lanzazos para herirlo y/o atravesarlo. Cuando cae, el autor del teoríco ataque mortal, tiene derecho a cortarle los testículos y, aunque ya no está bien visto (¿?), a pasearlos clavados en la punta de su lanza. Como premio, el Ayuntamiento le da una insignia de oro y una lanza de hierro forjado.

Es muy difícil imaginar qué tipo de intelecto humano, enfermo y retorcido, puede disfrutar con esta práctica, casi psicópata donde las haya. Es más difícil aún poner todo este paquete sádico debajo de la alfombra de la cultura. ¿A dónde vamos en este país con estas tradiciones miserables? Imagínate entre ese gentío vociferante, ante un animal sangrando lleno de heridas, acribillado, mugiendo de dolor y de espanto. Haz algo por él.

Ya no puede recibir valoraciones +1
4 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser La extrema derecha descuartiza o desaparece y no secuestra, he ahí la diferencia.
4
Avatar genérico
Dice ser La extrema derecha descuartiza o desaparece y no secuestra, he ahí la diferencia., 24.07.2008 - 11.44h

Si es verdad la crueldad y el sadismo de los asesinos es igual, ha de ser porque son hombres, miren no más el incontable número de masacres cometidas por los grupos de extrema derecha en Colombia, llamados antiguamente paramilitares y hoy en día águilas negras, siguen masacrando gente de las formas más aberrantes conocidas, eso sí ellos nunca secuestran, talvez sea esa la diferencia con los grupos guerrilleros, pero no por eso puede decirse que sus métodos sean más "humanistas".

Y son tantas las víctimas de los grupos de extrema derecha que es raro el día en que las autoridades no tengan que estar haciendo el oficio del levantamiento de cadáveres.

Ya no puede recibir valoraciones 0
5 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser He ahí el detalle
5
Avatar genérico
Dice ser He ahí el detalle, 24.07.2008 - 11.50h

Y quien va a rescatar al 60% de los Colombianos de la pobreza, de este secuestro pocos salen y la indiferencia con que se le mira es de los más aberrante.

Ya no puede recibir valoraciones 0
6 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser txelu
6
Avatar genérico
Dice ser txelu, 24.07.2008 - 12.12h

Siempre he sospechado de la gente que habla de lo crueles que son en un bando y no de lo que hacen en el otro. Normalmente hay intereses mediáticos de por medio por lo que a mí personalmente me causa indiferencia sus afirmaciones.

Ya no puede recibir valoraciones 0
7 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser seco
7
Avatar genérico
Dice ser seco, 24.07.2008 - 14.21h

Incluidas las plazas de toros

Ya no puede recibir valoraciones 0

Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.

Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios

Escribir comentario o corrección

3000 caracteres pendientes

Introduce el número de la imagen (Código de verificación para prevenir envios automáticos).

Código seguridad

Normas para comentar en 20minutos.es
  • Esta es la opinión de los internautas, no la de 20minutos.es.
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Por favor, céntrate en el tema.
  • Normas y protección de datos