Josef Fritzl, el monstruo de Amstetten, era cliente asiduo del burdel Villa Ostende, en Linz, a unos 48 kilómetros de su casa de Amstetten. Un antiguo empleado del local, llamado Christoph F., de 38 años, ha relatado al diario Österreich cómo era Fritzl dentro del prostíbulo.
Le gustaba mantener relaciones sexuales en el interior de una celda
La noticia copa este jueves las webs de la prensa internacional, acompañando a la declaración del monstruo en la que afirma que podría haber matado a sus hijos y "nadie se habría enterado".
El ingeniero jubilado obligaba a las prostitutas a simular que estaban muertas, las golpeaba y las obligaba a llamarle "profesor", según publica la prensa inglesa.
El sensacionalista The Sun va más allá y añade las declaraciones de una prostituta, que asegura haber mantenido relaciones con él en varias ocasiones: "le gustaba mantener relaciones sexuales en el interior de una celda (que había en el interior del prostíbulo), algo que yo odiaba. Era oscura y siniestra, pero también su lugar favorito".
"Mentalmente enfermo"
Según el ex empleado del burdel, Fritzl trataba a las prostitutas "como un profesor en el colegio y les decía cosas como '¡siéntate!' o '¡no uses ese lenguaje!".
"El 95% de los clientes son normales y un 3% son algo inestables. Sin embargo, Fritzl pertenecía al 2% de completos pervertidos que están mentalmente enfermos", sentencia Christoph, que mantiene que casi ninguna mujer quería mantener relaciones con él.


Así afecta a los consumidores la prima de riesgo
España y Estados Unidos coinciden en que la banca se recapitalice sin acudir a rescates
La Supercopa de España se disputará en China a partir de 2013
Los españoles alquilan sus coches mientras no los utilizan
Una madre soltera pierde su trabajo tras comunicar que estaba embarazada
Denuncian a la aviación italiana que bombardeó Cataluña en 1938
Lenny Kravitz alza la voz contra el racismo




¡Sé el primero en hacerlo!