Dos sepias copulando en el Aquàrium de Barcelona. (AQUARIUM)
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Cada primavera en el Mediterráneo una explosión de vida sube de las profundidades. Son las sepias (Sèpia officinalis), que con el fin de asegurar la descendencia de la especie,
copulan con diferentes pretendientes
hasta morir de agotamiento físico después de semanas de intensa actividad sexual, siendo en muchos casos el último alimento de sus compañeros de especie.
El macho seduce a la hembre con cambios de color y caricias
Para seducir a la hembra, el macho utiliza todas las herramientas con las que la naturaleza lo ha dotado; impresionantes
cambios de color y caricias. La hembra es fecundada mediante el
brazo copulador del macho, con el que le introduce la
cápsula seminal. Después ambos permanecen unidos unos minutos hasta que ella pone unos
500 huevos en forma de racimo.
Pasado un mes tras la puesta, nacerán sepias de pocos centímetros que vivirán en las profundidades de nuestro mar y que el próximo año harán el mismo camino que sus progenitores.
Unos meses más tarde nacerán pequeñas sepias
Como cada año por esta época, el
Aquàrium de Barcelona ha habilitado un tanque para que se pueda observar como los machos seducen a las hembras, copulan durante semanas cambiando de pareja y finalmente ambos mueren agotados. Unos meses más tarde nacerán pequeñas sepias totalmente independientes desde el primer día de su vida.
Este año, las personas que quieran conocer más sobre el mundo de las sepias y otros cefalópodos como los pulpos, podrán participar hasta el 15 de junio en las charlas sobre estos animales todos los sábados y domingos a las 16:30 horas.
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