Al terminar una secuencia todo el mundo empezó a llorar y aplaudir... ¡se me pusieron los pelos de punta!"
Fue mi madre quien me lo dijo: no me lo esperaba en absoluto. Fue una noticia maravillosa, que no nos podíamos creer ni yo ni mis amigos.
¿Qué supone retroceder hasta la posguerra española y ser una de Las 13 rosas?
Una 'pasada', no sólo en lo profesional sino también en lo humano. Viví momentos mágicos durante el rodaje, como cuando al terminar una secuencia, en la cárcel, todo el equipo se puso a aplaudirnos. Todos estaban llorando: se me pusieron los pelos de punta.
¿Cuál fue la relación con sus compañeras de reparto?
Muy buena. Me aconsejaban, me cuidaban... Marta Etura, con la que compartí mucho tiempo, fue encantadora conmigo. Nos reímos mucho juntas.
¿Qué les contó el director, Emilio Martínez Lázaro, sobre la historia?
Nos puso un documental y nos dio unos libros sobre lo ocurrido. Pero lo mejor fue cuando, en un acto en el cementerio de La Almudena de Madrid, conocí a mi personaje en la vida real.
Creo que lo más emocionante fue conocer a mi personaje en la vida real"
Sí, es una señora de más de ochenta años, llena de vitalidad y muy moderna. Cuando me conoció se puso a llorar: la película le había encantado, y también mi interpretación. Fue muy emocionante.
¿Qué haces cuando no actúas?
Estoy terminando el bachillerato y, en unos meses, haré la selectividad. Bajaré un poco el ritmo de trabajo, para ver si hay suerte con el Goya. Pero ahora quiero disfrutar del momento, porque la candidatura ya ha sido un auténtico premio.
BIO
Nacida en 1992, debutó en televisión como presentadora del programa Aquatrix, para después trabajar como actriz en Hospital Central y Los hombres de Paco entre otras muchas series. Su primer papel cinematográfico fue en 2000 en La Soledad era esto, pero su confirmación ha llegado con Las 13 rosas a las órdenes de Emilio Martínez Lázaro.















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