Tras negociaciones en la base ubicada en un desierto de Kuwait con su comandante militar en Irak, el general David Petraeus, y el embajador estadounidense en Bagdad, Ryan Crocker, Bush dijo que los avances en seguridad 'están permitiendo que algunas fuerzas de Estados Unidos regresen a casa'.
'Cualquier reducción adicional se basará en las recomendaciones del general Petraeus', afirmó. 'Las condiciones en terreno serán las que guíen sus recomendaciones. Yo necesito conocer su juicio para asegurarme de que los avances en seguridad (...) permanecerán', agregó.
Bush afirmó que la nueva estrategia del año pasado, que implicó un aumento en el número de tropas y una lucha frontal contra la insurgencia, había asestado 'grandes golpes' a la red Al Qaeda en Irak.
'Irak es ahora un lugar diferente', indicó. 'Los niveles de violencia se han reducido significativamente. La esperanza está regresando a Bagdad', agregó.
Tras reconocer que hasta el año pasado, 'nuestra estrategia simplemente no estaba funcionando', agregó que 'la nueva alternativa (...) cambió nuestra perspectiva de manera fundamental'
Dado que la guerra en Irak llegará pronto a sus cinco años, Bush se negó a discutir si se realizarán más retiradas de tropas por el momento.
PRESENCIA POR UNA DECADA
Sin embargo, de alguna manera Bush remarcó el compromiso a largo plazo de Estados Unidos cuando dijo el viernes en una entrevista por televisión que su país podría tener una presencia en Irak que 'fácilmente' dure una década.
El conflicto sigue siendo profundamente impopular entre los estadounidenses, lo que mantiene los niveles de aprobación de Bush en alrededor de un 30 por ciento o incluso menos.
Petraeus debería presentar en marzo ante el Congreso estadounidense un reporte sobre si es aconsejable ordenar más retiradas de tropas. El mes pasado, declaró que los avances en seguridad eran frágiles y aún reversibles sin la reconciliación política entre las facciones religiosas.
A pesar de la intensa presión estadounidense, los principales bloques sunitas, chiítas y kurdos de Irak no han logrado aprobar leyes que Washington considera cruciales para terminar con las divisiones sectarias.
Bush llegó el viernes por la noche a Kuwait tras terminar su primera visita presidencial a Israel y a la ocupada Cisjordania, con la que buscaba acelerar el proceso de negociación para un acuerdo de paz permanente dentro de un año, aunque no hubo grandes avances tras sus esfuerzos.
/Por Tabassum Zakaria y Matt Spetalnick/.*.


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