El equipo está preparando pruebas a pequeña escala en humanos, posiblemente este año, dijo Takeshi Tabira, director del Instituto Nacional para las Ciencias de la Longevidad en Aichi, en el centro de Japón.
'Esperamos que la primera fase vaya bien', declaró Tabira.
'Los animales pueden recuperar sus funciones tras desarrollar síntomas, pero los humanos son menos capaces de hacerlo. Puede ser que esto sólo funcione en las primeras fases de la enfermedad, cuando los síntomas son ligeros', añadió.
Cuando se administró la vacuna a ratones que padecían la enfermedad - que causa demencia y aún es incurable - se redujo la cantidad de placas de amiloideo en el cerebro y mejoró la función mental.
Se cree que las placas de amiloideo son la raíz del Alzheimer, un problema creciente para las poblaciones ancianas de todo el mundo. La enfermedad afecta a cinco millones de personas sólo en Estados Unidos, según un informe difundido esta semana por la Asociación del Alzheimer de ese país.
El tratamiento no originó inflamación o hemorragia en el cerebro de los animales, según Tabira.
La vacuna se creó insertando genes productores de amiloideo en virus no dañinos. Cuando se toma oralmente, el virus estimula el sistema inmunológico para atacar y doblegar a las proteínas de amiloideo en el cerebro, explicó.
El tratamiento se probó en 28 ratones genéticamente modificados para desarrollar la enfermedad. La mitad recibieron una dosis a los 10 meses de vida, mientras que el grupo de control no fue tratado.
Tres meses después, las pruebas mostraron que las funciones mentales en los ratones tratados habían vuelto a niveles cercanos a los de antes de que desarrollaran síntomas de Alzheimer.
/Por Isabel Reynolds/




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