'League of Legends'
Ilustración protagonizada por algunos de los campeones de 'League of Legends'. Riot Games

Un lugar común de los videojuegos es que es un mundo de hombres. Cada vez hay más chicas jugando, pero los videojuegos los idean sobre todo hombres, los desarrollan sobre todo hombres y los venden sobre todo hombres. ¿Un negocio machista? Algunas de las chicas que trabajan en Riot Games creen que sí.

Se trata del desarrollador de League of Legends, uno de los juegos más populares, por ejemplo, a través de los eSports. La noticia es que va a tener que hacer frente a una demanda colectiva por incurrir en prácticas de discriminación por razón de sexo. Las demandantes consideran que Riot Games ha limitado sus salarios y sus aspiraciones profesionales por ser mujeres.

La demanda de una exempleada de la desarrolladora de videojuegos y una actual trabajadora asegura que la empresa les ha privado de "un pago equitativo y han visto sus carreras asfixiadas por ser mujeres". Afirman que la compañía tiene una "política no escrita" de preferir hombres sobre mujeres y que afecta a las contrataciones, promociones y compensaciones de los trabajadores.

Según ellas, Riot Games degrada a las mujeres a puestos con remuneraciones menores cuando tienen cualificación igual o superior a las de sus compañeros hombres. Aseguran que la empresa crea un ambiente de trabajo que "expone a las empleadas a discriminación, acoso y represalias de acuerdo a su género o sexo". Hablan de "un continuo acoso sexual, conducta inapropiada y discriminación".

La demanda recoge declaraciones tanto de hombres como de mujeres, junto a otras, como la imitación abierta de las mujeres delante de ellas, el uso del cuerpo para simular que se están 'follando' a otra persona o la difusión a través de emails de chistes o imágenes que menosprecian la capacidad intelectual de las mujeres.

De todo ello ya hablaba un artículo de Kotaku, publicado en julio. Eran las conclusiones de una investigación que exponía la cultura sexista de Riot Games, a partir del testimonio de 28 trabajadores y antiguos empleados.