El objetivo de este juego es crear circuitos cerrados entre conectores circulares. Uno de ellos hace las veces de principio y final del circuito: de él sale el rayo y en él debe terminar.

Nuestra misión es rotar el resto de conectores para conseguir que el rayo se redirija en la dirección que nos convenga.

Debemos jugar con las superficies especulares, en las que rebotan los rayos, evitar las rocas y conseguir que las burbujas, que nublan la pantalla, no entorpezcan nuestra labor. En total hay 24 puzles en el juego.