A diferencia de lo que sucede en la mayoría de juegos del Tetris y similares, en esta ocasión tu misión no es encajar piezas para hacerlas desaparecer.

Aquí las piezas son tus enemigas. Caen del cielo y se encajan solas, pero no desaparecen sino que van creando una sólida construcción. Tu misión es evitar ser aplastado por los enormes tetriminos.

Eso sí, hay un obstáculo mayor que las piezas del Tetris: el complicado control del personaje protagonista.