Clash Royale
Una imagen de una partida de Clash Royale. GOOGLE PLAY

El penúltimo mecanismo diseñado por los desarrolladores de videojuegos para monetizar su actividad son las cajas de botín o de loot boxes. Y ya son polémicas. Como muestra de la importancia social y económica de los videojuegos, el uso de estas cajas de botín ya es del interés de legisladores y reguladores de muchos países (no, de España, no)

Los loot son contenedores de objetos virtuales de distinta tipología que el jugador obtiene a cambio del pago de una determinada cantidad de la divisa del videojuego en concreto. Se logra gracias a su uso constante, la superación de determinados retos o el intercambio previo por dinero real complementario al precio del propio juego en sí. Ocurre que a veces es muy complicado obtener la moneda virtual sin pasar por caja.

Además, los objetos recibidos son aleatorios. Por esto último, el Gobierno belga ha entrado a considerarlos juegos de azar. Esta cuestión, la del azar, sí la salvan los micropagos. En este caso, pagamos dinero real para desbloquear una o varias características concretas. Puede también se tenfamos que recurrir a la divisa virtual del videojuego para acceder a los contenidos.

Además de las cajas de botín y los micropagos, están los DLC, los Downloadable Content ('Contenido descargable'). En este caso hablamos de los tradicionales 'packs' físicos de expansión pero en el ámbito digital. Son de pago y pueden incluir 'packs' exclusivos de personajes, skins o armas. A la lista de "métodos" para monetizar podríamos sumar las suscripciones, los juegos por episodios y los freemium.

La controversia es amplia. Ya hemos visto que en Bélgica han considerado los loot como juegos de azar porque los objetos que el jugador puede recibir son aleatorios. El ministro de Justicia de Bélgica, Koen Geens, aseguró en noviembre que buscaría su prohibición en la Unión Europea. Un mes antes, el Parlamento británico ya se interesó por el asunto. El laborista Daniel Zeichner preguntó al Gobierno de Theresa May qué decisiones iba a tomar para proteger a las personas que pagan por las cajas de botín sin la aplicación de las leyes que regulan los juegos de azar.

Han pasado más cosas. Por ejemplo, las protestas en diciembre de los jugadores de 'Star Wars: Battlefront II', que obligaron a Electronic Arts a cancelar las loot boxes del juego. De ello debieron tomar nota en Estados Unidos los senadores Kevin Ranter, Reuven Carlyle y Karen Keiser, que semanas después han registrado una proposición de ley ante el Comité de Trabajo y Comercio del Senado de aquel país. Lo que pretenden es una investigación que certifique si las cajas de botín de los videojuegos son mecanismos a los que considerar como juegos de azar, de acuerdo con la ley estatal.

"Es inaceptable apuntar a nuestros niños con juegos de azar, enmascarados en un juego con conejitos bailando o algo así", ha dicho Ranker al diario The News Tribune. El senador ha invitado a la industria de los videojuegos y al Estado "a sentarse para encontrar la mejor manera de regular esto". En opinión de Ranjer, "los videojuegos depredadores desdibujan las líneas entre los juegos de azar y el juego propiamente dicho, de una manera que los niños no pueden reconocer".