Tener que escribirte una carta, siendo como eres uno de los mejores escritores vivos, catalán —y no por eso bandera de nada ni nadie salvo de tus letras—, para contar que tras tres años de trabajo, porque el talento solo nunca fue a parte alguna, tu novela, tu gran novela y probablemente la gran novela del año, sale en tiempos de cólera donde solo se habla y se escribe del 'tema catalán', me parece increíble, además de un poco inverosímil.

Carlos Zanón (Barcelona, 1966), que es a quien me dirijo, ambienta Taxi (Salamandra) en su ciudad, lo cual parece que de repente podría incluso ser un balazo. Y lo presenta en una rueda de prensa, cuando lean esto será ya ayer, el día 3 de octubre. ¿Es no secundar una huelga continuar adelante con la agenda programada hace tres meses si hablamos además de una pasión, una vocación y una vida, que se confunde para bien con el trabajo? ¿Se ven los periodistas catalanes obligados a no asistir? Y por la tarde, ¿qué harán?, ¿dejarán sus sillas para ir a la manifestación y no podrán contar que Zanón ha presentado una de las mejores historias, ambientada en la hoy 'tocada' Barcelona? No solo salpica a nuestros ojos e inteligencia lo que está ocurriendo en un país que, digan lo que digan o quieran decir porque interesa, sí que lee.

Porque cuando llegamos a casa, leemos, escuchamos música o vemos la televisión, es igual, hay parte del tiempo que es para nuestro ocio. Un ocio que en casos como este es un instrumento más que válido, necesario, para cargar el futuro. Sí, Carlos, sí, me dirás que soy una idealista, pero la gente, y este país sí que está para leer. Es más: la única manera de no ser manipulados ni manipulables es leer más y mejor.

Si golpeamos la cultura, la herida será incurable, y los daños serán centralesDecía hace dos días Arundathi Roy, y lo decía en tu tierra, donde ambientas tu historia y algunos tememos que sea traba, que solo la ficción puede contar realmente la verdad. Y estos días verdad es justo lo que más falta nos hace. Si mañana, hoy para el lector, sabemos lo que Zanón, que es además director de BcNegra, mucho antes de que sacudiera nuestras cabezas el, sí, reitero, ‘tema catalán’, será porque algunos se vieron obligados a elegir una elección injusta.

Si golpeamos a la cultura, la herida será incurable. No son daños colaterales, son centrales, si los resentidos acabamos siendo nosotros que nos quitan la oportunidad de saber, conocer, leer obras de un calado como esta. Y esto da miedo, mucho miedo. Solo hay algo seguro: las buenas novelas no engañan.