• Fernando Tomé es Decano de la Facultad de Ciencias Sociales en la Universidad de Nebrija.

Ahora que comienza el curso, valoramos volver a las aulas y cursar un máster. Conceptos como el long life learning o formación constante a lo largo de la vida, la búsqueda de empleo, la sana ambición de progresar en nuestros trabajos o el miedo a perder el que ya tenemos nos pueden llevar a volver a los estudios.

Pero, ¿cuáles son las ventajas de estudiar un máster o postgrado? El último informe de la OCDE (2019) sobre los efectos de la educación muestra que el salario de un titulado de máster es un 32% mayor que el de un graduado o licenciado.

A su vez, la tasa de desempleo se reduce a medida que nos titulamos. Si antes de la graduación o licenciatura nuestra tasa de desempleo ronda el 14% según el INE, al terminar la carrera universitaria esa tasa desciende al 9%, y se reduce a un 5% en el caso de tener un máster.

Es decir, que los estudios superiores reducen nuestras posibilidades de estar desempleados y mejoran claramente nuestro salario. Estudiar un máster es por tanto un buen negocio desde el punto de vista del empleo. Además, existen ventajas adicionales de estudiar un postgrado.

El grado te enseña conceptos y te introduce en la manera de utilizarlos, mientras que un postgrado se centra más en el uso de lo que sabes, a la vez que te enseña conceptos más especializados y profundos. Son estudios más prácticos, que en muchos casos incluyen la opción de cursar prácticas profesionales, propiciando una nueva y mejor vía de entrada en el mercado laboral.

Podríamos decir que un máster te actualiza, especializa y profesionaliza, enseñándote a utilizar todo lo que ya sabes. Pasas del saber, al saber hacer. Por si todo lo anterior fuera poco, mientras cursas el postgrado conoces compañeros con los que vas a compartir sector, así que estableces una nueva y mejor red de contactos que seguro te será útil en tu futuro profesional. Es lo que se denomina networking.

Por último y para aquellos con vocación académica, un máster es la nueva y única vía de acceso al doctorado, cuya tasa de desempleo apenas supera el 1%. Así que, ánimo y a estudiar.