El resumen de la obra de Samuel Beckett Final de la partida –"la escenificación de la ceremonia trágica de la condición humana", dice la sinopsis– podría aplicarse a la tragicomedia política que los españoles hemos contemplado en los últimos meses. El escritor irlandés falleció en 1989, pero podría haber sido el guionista de la obra que han representado, torpemente, los líderes políticos desde las elecciones generales celebradas en abril.

Como los personajes esperan en vano a ese Godot que nunca llegará, los españoles hemos estado atentos, inútilmente, para ver si se materializaba la candidatura de Pedro Sánchez una vez que hubiera conseguido los apoyos requeridos.

Agotada la segunda ronda de consultas con el rey –que ha mantenido la total neutralidad requerida por la Constitución–, los ciudadanos seremos convocados a las urnas el próximo 10 de noviembre. Ya no solo se trata de que los nuevos políticos hayan hecho vieja política: el problema es su incapacidad para hacer política, a secas.

Nada es gratis, y los meses de parálisis y bloqueo ya pasan factura. La pagan los ciudadanos, porque se retrasan transferencias y proyectos que afectan a sus vidas. Por eso, sea cual sea el resultado de unas nuevas elecciones, la situación difícilmente será igual: habrá empeorado.