Irte de vacaciones supone renunciar a facturar, lo que convierte septiembre en la cuesta de eneroYa estamos en julio y aún no sé cuándo me voy de vacaciones. Pertenezco a los más de tres millones de autónomos españoles que tenemos difícil marcar en el calendario con antelación el momento en el que soltaremos el boli, que el encargo que te salvará el año igual llega con el calor. En el peor de los casos, lo hace con el apartamento en la playa alquilado y la baja en autónomos para que no te sangren con los más de trescientos euros de cuota mensual (la cifra es de flipar). Además, irte de vacaciones supone renunciar a facturar, lo que convierte septiembre en la cuesta de enero de los autónomos que puede durar hasta noviembre si se alargan los pagos pendientes.

Llevo años alternando veranos sin salir de Madrid con otros en los que acabo con el portátil en la playa, pero hay trabajadores en condiciones similares que lo tienen peor: los falsos autónomos. Se ha puesto de moda ofrecer contratos con los que supuestamente eres un emprendedor (nunca el significado de una palabra se tergiversó tanto) freelance, pero con los que no tienes tiempo de coger otros trabajos porque te pasas tantas horas en la oficina como los que tienen el contrato clásico. Y eso que te dijeron que habría días que trabajarías en casa... En realidad, tú te estás pagando la seguridad social y sales más barato, eso es todo. Muchas víctimas de estos ajustes laborales postcrisis son jóvenes que empiezan, que con la tarifa reducida pagan sólo 50 euros de cuota, aunque luego empieza a subir.... Los falsos autónomos son los nuevos eternos becarios de los 90.

No tener vacaciones conlleva una especie de sensación de fracasoAntes de ser autónomo por elección, me la colaron con uno de esos contratos fake. También me ofrecieron el convencional, pero me dijeron que entonces cobraría menos. Lo del mes de vacaciones forzosas sin sueldo que me tocó tomarme porque los jefes se iban a la playa se les pasó contármelo... Pero todo tiene su parte buena y si eres autónomo te puedes ir de vacaciones en cualquier momento del año, sin chuparte caravanas. Igual te sale más caro, que hay que volar porque en la península la bandera verde sólo está izada en verano, e igual te tienes que ir solo porque tu pareja, familia o amigos aún no son autónomos (todo llegará).

Pero yo este verano voy a tomarme unos días con el móvil desconectado sí o sí. No tener vacaciones conlleva una especie de sensación de fracaso, como si después de todo lo que has currado durante el año no te merecieras la sombrilla. Me arriesgo a perder la oportunidad laboral de mi vida, pero al menos tendré las pilas recargadas para buscar otra. En parte, lo de ser autónomo va de pelear, pero no por los derechos laborales que tanto les costaron conseguir a los que vinieron delante. Esa batalla ya se ganó, señores que mandáis.