Le han regalado este juguete a mi hijo en Navidad... ¡y ha sido todo un acierto!

Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Nunca se cansa de jugar con esta propuesta que, además, podemos llevar cuando salimos a comer fuera de casa.
Ahora que ya han pasado unas semanas desde Navidad, ya sé cuáles son los juguetes nuevos favoritos de mi pequeño. Ahora mismo, juega con todo durante muy poco tiempo, pero tiene algunos a los que le presta más atención. Y uno de ellos ya lo considero casi una salvación.
Esta propuesta le tiene encandilado tanto dentro como fuera de casa, porque también tenemos la versión de viaje. Se trata de los bloques magnéticos de construcción, un juguete que fomenta su imaginación y que le hace entretenerse. Además, es útil durante muchos años.

Aunque en Amazon encontramos diferentes kits, he seleccionado este que tiene más de 10.000 valoraciones y un 4,8 de puntuación. En este caso, incluye 40 piezas magnéticas para que los pequeños (y los mayores) puedan construir edificios, vehículos, animales o todo aquello que imaginen.
Para ello, las piezas tienen diferentes formas y colores para poder ofrecer múltiples opciones. Además, este set puede complementarse con otros a posteriori, para hacer crecer la colección y poder hacer construcciones más grandes.
Estas piezas están fabricadas con materiales seguros para poder estar en contacto con los niños. Los bordes, además, están redondeados para que no produzcan daños.
Jugar y aprender
Ahora parecen estar de moda los juguetes educativos, pero es que los niños aprenden mucho a través del juego. Por ello, si les dotamos de juegos que fomenten ese aprendizaje, les otorgaremos diversión y sabiduría sin que apenas se den cuenta.
En el caso de estos bloques magnéticos, favorecen la concentración y el enfoque, el pensamiento crítico, las habilidades para resolver problemas, fomentan la creatividad, potencian las habilidades de geometría y modelado y la exploración. Por ello, se trata de una propuesta sencilla, pero muy completa.
Además, las posibilidades son múltiples, desde el juego libre en el que los pequeños eligen lo que quieren construir, hasta propuestas diferentes que les lleven a potenciar el aprendizaje de letras o colores, entre otros.
Así, le vemos tanta utilidad (y a nuestro pequeño le gusta tanto), que siempre los llevamos encima cuando salimos fuera de casa, ya que son el aliado perfecto para comer en restaurantes, entre otros.
