Está en pruebas. El Instituto del Calzado de Elda está ensayando con 50 voluntarios del hospital Virgen del Consuelo una plantilla para evitar ulceraciones en pacientes diabéticos. Estas lesiones pueden llegar a complicarse y forzar la amputación de algún miembro, como le ha ocurrido recientemente al humorista Manolo Vega. La plantilla mide, a través de unos sensores, la humedad, la presión y la temperatura de los pies del enfermo, que suele perder sensibilidad, según explica Ángel Camp, director de la Unidad del Pie Diabético del Consuelo. Los datos se pueden transmitir a través del teléfono móvil, pero también existe la posibilidad de almacenarlos en la memoria de la plantilla y vaciarla una vez en la consulta médica, explican desde el Instituto del Calzado. Una vez concluidas todas las pruebas, este mismo año, el producto se comercializará. La plantilla en sí es barata (unos seis euros), lo que la encarece son los sensores. Se puede reciclar de un paciente a otro y su vida útil puede alargarse tres meses. El Instituto de Biomecánica de Valencia ha iniciado otro proyecto similar: una suela capaz de mudar su forma para evitar las heridas en los pies de los diabéticos. Está en mantillas, cuesta 1,5 millones y paga Europa.