La candidata de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) a la Alcaldía de Sevilla, Isabel Ceballos, ha apostado por la ejecución de una auditoría sobre el proyecto urbanístico Metropol Parasol de la Plaza de la Encarnación de la capital hispalense, con el objetivo de detectar las causas y las circunstancias en las que se ha producido el sobrecoste que el Ayuntamiento, como promotor de la iniciativa, ha debido acometer.

En una entrevista concedida a Europa Press, Ceballos ha señalado que la formación a la que representa "nunca" hubiera promovido este proyecto, que a su juicio ha supuesto "perder un espacio realmente bonito en el que ya nadie ve una plaza como tal, sino unas estructuras enormes que quitan la visibilidad del cielo y que realmente no tienen mucho sentido".

Para la candidata de UPyD, lo peor de esta iniciativa es que el coste de construcción "ya va por tres veces lo que se había presupuestado en un principio", razón principal por la que ha expuesto su convicción de que debe someterse a una auditoría a un proyecto "que, por otro lado, al alcalde le sirve para poder seguir haciendo esos viajes que tanto le gustan".

Recientemente, el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), confirmó que el Ayuntamiento impondría sanciones a la empresa Sacyr, adjudicataria del proyecto, en el caso de que ésta no terminara la iniciativa para marzo del presente año 2011, mientras que aludió a la posibilidad de que se puedan solicitar compensaciones por los problemas que el complejo ha sufrido por los cambios de material en su construcción.

Monteseirín rechaza que el proyecto haya sufrido un sobrecoste, ya que, por definición, este caso se da cuando algo "cuesta más de lo inicialmente previsto, y en la Encarnación se han hecho muchas más cosas de las que estaban incluidas al principio en el presupuesto".

Recordando los informes técnicos que en su momento alertaron sobre las dificultades de la iniciativa, aunque no de su imposibilidad, y que al mismo tiempo aconsejaban seguir adelante con la construcción, el primer edil hispalense sí hizo hincapié en que el último plazo ofrecido por la empresa —ampliado desde el 31 de diciembre de 2010, fecha inicialmente prefijada en contrato, hasta marzo— es el definitivo.

"Los plazos no dependen de la discrecionalidad del alcalde", esgrimió Monteseirín, alegando que Sacyr planteó una serie de argumentos —las inclemencias meteorológicas por nieve en aquellos países del Norte de Europa donde se corta la madera y por donde ésta se transporta hasta llegar a España, así como la huelga general y de transportes vivida en algunas regiones— por los que, tras seguir el procedimiento habitual, el retraso se ha admitido.

No obstante, los servicios jurídicos del Consistorio han expuesto que ya no habría posibilidad de otra prórroga, razón por la cual, si bien en este momento no se impondrá sanción alguna a la empresa por este concepto, sí la habría si Metropol Parasol no finaliza en este periodo.

Así, sobre la posibilidad de imposición de penalizaciones, el delegado municipal de Urbanismo, Manuel Rey, también se remitió a lo señalado en la Ley de Contratos y el pliego de condiciones de la concesión, documentación según la cual se define la gravedad de los incumplimientos de plazo "si no se llega a un acuerdo".

Consulta aquí más noticias de Sevilla.