La Carta de Servicios Sociales, incluida en la Ley Balear de Derechos Sociales, garantizará como un derecho subjetivo a partir de 2013 el cobro de la Renta Mínima de Inserción (RMI) a quien la necesite y cumpla los requisitos para recibir esta ayuda, de forma que ésta se dará con independencia de que se haya agotado el presupuesto del Ejecutivo autonómico destinado a la misma, debido a la fuerte demanda por parte de los ciudadanos que se han quedado sin recibir ningún tipo de prestación económica.

Así lo ha informado a Europa Press la consellera de Asuntos Sociales, Fina Santiago, quien ha recordado que, hasta ahora, la ampliación de la partida económica destinada al RMI, una vez se agota, depende de la "voluntad política" del Govern, tal como sucedió en 2010, cuando, en principio, se presupuestaron 3,7 millones de euros, si bien, posteriormente, se tuvo que aumentar este presupuesto hasta los 4,9 millones de euros.

Santiago ha insistido en que el Govern no tenía ninguna obligación de incrementar la partida prevista en los Presupuestos de la Comunidad Autónoma, algo que cambiará a partir de 2013, cuando el Ejecutivo deberá destinar la partida económica que haga falta para poder sufragar todas las peticiones de RMI que sean presentadas por los ciudadanos y aceptadas por los respectivos Consells Insulares.

Por tanto, ha dicho que desde el 2013, "la RMI no dependerá del Presupuesto de la Comunidad Autónoma", sino que la persona que justifique no tener ningún ingreso podrá acceder a esta ayuda económica, que asciende a un mínimo de 102 euros y un máximo de 405,52 euros mensuales para una persona sin cargas familiares, aunque esta partida se incrementa en función de los miembros familiares, de forma que como máximo puede ascender hasta los 776,57 euros, en caso de que el núcleo familiar esté compuesto por ocho personas.

El técnico de la Sección de Prestaciones del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales Bruno Fernández ha informado a Europa Press de que, en principio, esta ayuda se presta por un periodo de un año, aunque, en función de las circunstancias económicas del solicitante, se puede prorrogar por más tiempo.

Concretamente, en 2010, se beneficiaron de esta ayuda en Mallorca un total de 3.747 personas, si bien la cifra de solicitantes de la RMI se situó en 1.714, de forma que muchos de los peticionarios tenían cargas familiares, lo que explica que el número de beneficiarios sea mayor que el de las personas que reclamaron la ayuda económica.

Estas cifras son superiores a 2009, cuando el Govern destinó un total de 4,5 millones de euros, que beneficiaron a 3.353 ciudadanos de Mallorca, mientras que la cifra de peticionarios se elevó hasta los 1.541, lo que supone un 10,5 y un 10 por ciento menos, respectivamente, que en 2010, año en el que la crisis golpeó con más dureza a las familias.