En declaraciones a Europa Press, la parlamentaria socialista Susana Rivas, ha señalado que se "trata de una joya histórica que necesita un impulso de la administración para ponerla en valor". De esta forma "se pretende garantizar la conservación de este edificio y su inclusión en rutas turísticas".

Así, la socialista ha destacado que "este convento tiene, sin duda, un gran interés histórico, porque se trata de uno de los escasos ejemplos de beaterios existentes en la provincia de Huelva.

Además "en la memoria colectiva de Puebla de Guzmán, sigue vivo ese lugar" en el que muchos de sus habitantes aprendieron a leer o a escribir o recibieron unas modestas clases de música o se atrevieron a interpretar obras de teatro, ha matizado.

Asimismo, Rivas ha resaltado que la declaración de BIC del convento Maria Auxiliadora "contribuirá a fomentar el turismo en esta localidad". El objetivo es "dotar a los municipios de herramientas para que formen parte de un sector como el turismo que se ha convertido en un pilar básico de la economía de la provincia".

El convento de la Puebla de Guzmán fue construido a principios del siglo XVIII. Durante muchos de sus años de funcionamiento fue Beaterio de la Orden Tercera de San Francisco de Nuestra Señora de los Milagros.

En su última etapa, desde finales de la guerra civil hasta su cierre definitivo quince años más tarde, estuvo ocupado por una comunidad de religiosas salesianas, que dedicaron gran parte de su actividad a la enseñanza de niños y niñas de la localidad. Del conjunto merece destacarse un precioso claustro de arcos rebajados o carpaneles en el que confluían toda una serie de habitaciones contiguas, que sirvieron de escuela para muchas generaciones de personas vecinas de La Puebla. Actualmente, el único elemento que se conserva en su integridad es la iglesia, que fue rehabilitada hace pocos años.

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