Con ello, las instalaciones portuarias de Baleares lograron el segundo mejor índice de recepción de los usuarios de cruceros, sólo superado por el volumen de viajeros alcanzado en Barcelona, con un total de 2,34 millones de pasajeros y un aumento del 9% en 2010.

A nivel nacional, los puertos públicos españoles registraron el tránsito de 7,13 millones de viajeros de cruceros durante el pasado año, lo que supone un incremento del 17,6% en comparación con 2009, y alcanzar un récord.

De esta forma el movimiento de cruceristas por instalaciones portuarias españolas se triplicó en la última década (2000-2010), dado que en 2000 apenas sumaron 2 millones de pasajeros.

El ente público dependiente del Ministerio de Fomento subraya asimismo que durante 2010 los principales puertos españoles concentraron casi una cuarta parte (el 21%) del turismo europeo de cruceros, siendo Barcelona el quinto destino preferido a escala mundial.

En este sentido, Puertos del Estado subrayó el "indudable impacto relevante" que este tráfico de cruceros presenta para el sector turístico español. Según sus datos, el gasto medio de un crucerista que procede de cruceros en escala se sitúa en entre 50 y 75 euros, importe que se eleva hasta entre 200 y 300 euros en caso de que el crucero tenga el puerto como base.

Tras Barcelona y Baleares se sitúan Santa Cruz de Tenerife, con 740.000 cruceristas, un 27% más que hace un año; Málaga (660.000 viajeros, un 35% más) y Las Palmas (618.745 pasajeros, un 35% más).

En el lado opuesto, los puertos donde más descendió el tráfico de viajeros de cruceros en 2010 son Huelva, que el pasado año no tuvo actividad de este tipo, Ferrol, con una caída del 73% y Sevilla (-43,1%).