Los sindicatos presentes en la Mesa Sectorial de Sanidad de Baleares (Cemsatse, USAE, CSIF, UGT y CCOO) han decidido desconvocar temporalmente las movilizaciones diarias de las 07.30 y las 14.30 horas a la entrada del Hospital de Son Espases contra la obligación de pagar por el parking y han dado un plazo de seis meses al Ib-Salut para que corrija los "déficits estructurales" del mismo o garantice su gratuidad como "contrapartida a un vicio no subsanable del diseño y construcción".

En un comunicado, los citados sindicatos han señalado que dado que desde el pasado viernes, no se está realizando el cobro del aparcamiento, tal como comunicó la Gerencia del Hospital Son Espases, consideran "imprescindible" que el Ib-Salut inicie un periodo de "reflexión y análisis sosegado" de la situación "no inferior a seis meses".

Así, han advertido de que si no se acepta este periodo de reflexión y análisis, las centrales sindicales reactivarán sus movilizaciones para reivindicar de forma "legítima" un parking "suficiente y gratuito para usuarios y trabajadores".

En esta línea, han criticado que todos los intentos de puesta en funcionamiento del sistema de cobro, desde el 18 de enero hasta el 4 de febrero, han objetivado de forma "incuestionable" que las barreras y el sistema de lectura de matrículas "colapsan las vías de entrada y salida del hospital, con independencia de que la lectura se realice dentro o fuera del parking, y al margen de los preocupantes errores, con apariencia de ilegalidad, en los cobros injustificados, y en ocasiones desproporcionados, a usuarios y propietarios de las tarjetas inteligentes".

Además, han añadido que al margen de la "irrenunciable" reivindicación de "aparcamiento suficiente y gratuito para usuarios y profesionales", el parking de Son Espases "adolece de un serio problema de diseño y estructura, cuyas consecuencias se materializan en los colapsos circulatorios dentro y fuera del parking".

Al mismo tiempo, han indicado que también se produce una retención del transporte público en el mismo carril que los vehículos particulares, así como una "excesiva pérdida de tiempo de trabajadores y usuarios, una dificultad de acceso al servicio de Urgencias y de salida del parking en casos urgentes y un bloqueo de las rotondas próximas".

Para los sindicatos, estas circunstancias constituyen un "incumplimiento" de las obligaciones contractuales del constructor, que las debería haber "previsto y evitado", mientras que, a su juicio, también suponen una "grave irresponsabilidad del Ib-Salut si decide aceptar tales deficiencias que generarán nuevos problemas a sus trabajadores y a los usuarios de la sanidad pública".